
Severiano Ballesteros tuvo una sentida despedida en su Pedreña natal.
Siempre lo decía. El golf, su vida; el jardín, su paraíso. Y allí descansa desde ayer aproximadamente a los dos del mediodía cuando sus hijos y hermanos esparcieron la vasija de sus cenizas bajo el magnolio que eligió como cobijo. Lo dejó dicho Severiano Ballesteros en su testamento oral sobre cómo sería su vida post-mortem. (Fuente: Eduardo Rodrigálvarez, El País de España) Leer el resto de esta entrada »
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